Parece increíble que debamos declarar en promedio 13 veces en el año (12 mensuales y una anual o si eres RIF 6 bimestrales) y aún más que esta tarea sea tan demandante, considerando no solo el tiempo y el dinero invertido sino el conocimiento previo y especializado que se debe tener para poder realizar este trámite sin contratiempos.

Desde hoy, ¡ME NIEGO A DECLARAR!

Bien, esta es una sencilla explicación de cómo funciona el proceso de declaración con el SAT y lo que puedes hacer para declarar sin tener que declarar.

¿Quiénes declaran?

Empecemos por mencionar que la ley diferencia en su constitución política, dos tipos de personas; las físicas y las morales quienes en igual caso están obligadas a contribuir al sustento de la nación mediante el cobro de impuestos porcentuales que se aplican sobre el total de los ingresos que tiene cada persona de forma mensual, bimensual, trimestral y anual.

¿Cómo funciona?

Básicamente le entregas el reporte financiero o la declaración al Servicio de Administración Tributaria -SAT, para enterarlo sobre los movimientos financieros del mes y del año en curso y grabar el Impuesto Sobre la Renta -ISR y el Impuesto al Valor Agregado - IVA, correspondiente con la actividad económica que desarrolles, vale la pena destacar que el porcentaje de aporte varía según la actividad a la que te dediques.

3 casos en los que debería declarar

Ahora bien, existen 3 casos en los que debes declarar impuestos; siendo persona física o moral residente en México, residente en el extranjero con ingresos de México y residente extranjero/a con establecimiento permanente en México.

¿Qué dice la ley?

En caso de no realizar tu declaración mensual y anual, se aplican penalidades por incumplimiento que son acumulables desde la fecha en la que se debía presentar la declaración hasta la fecha en que se realice el pago.

5 penalidades por no declarar en tiempo y forma:

A la deuda de tus declaraciones atrasadas, se aplican 5 diferentes penalidades (según el caso), siendo diferentes entre sí. Existen los recargos, las multas, las actualizaciones, los gastos de ejecución y en un caso más severo, privación de la libertad.

¿Qué quiere decir cada una?

Actualización:

Es el incremento al impuesto por la inflación.

Recargo:

Son los intereses moratorios por el tiempo transcurrido después de la fecha de pago.

Multas:

Es la penalización por cada obligación no presentada dentro del plazo correspondiente.

Gastos de ejecución:

Son los honorarios del SAT por cobro de manera forzosa.


En otro caso, si acumulas 12 o más de 12 meses sin declarar, la norma dice que podrías ser penalizado con la privación de la libertad, es decir, para el SAT que dejes de pagar por tantos periodos es tan grave como tratar de defraudar o engañar al sistema fiscal.

En este video te contamos las cosas básicas que debes tener listas para realizar tu declaración anual:

Beneficios de hacer tu declaración

Existen los llamados “beneficios fiscales” para alivianar la carga de los impuestos, entre ellos están;

Deducciones autorizadas.  

Son gastos -estrictamente indispensables- que puedes descontar de tu declaración mensual, con respecto a compras que tengan directa relación con tu trabajo, ejemplo: si eres conductor, la gasolina, las llantas, las reparaciones, etc.

Deducciones personales.

En este mismo beneficio se encuentran las deducciones personales en las que se estipulan cierto tipo de gastos, vamos a llamarlo de “primera necesidad” que se descuentan en tu declaración anual y tienen que ver con la salud, la educación, los donativos y entre otros, los gastos funerarios.

Saldos a favor.

En otros casos podrías presentar saldos a favor que se consideran de forma anual y que puedes estimar dentro del cálculo de tus impuestos en el momento que estés haciendo tu declaración anual.

Tiempo y forma.

Si pudiéramos incluirlo en la lista de beneficios, diríamos que declarar sin atrasos, se traduce en el beneficio de pagar el porcentaje justo y estipulado por tus ingresos en cada declaración y no más, considerando las penalidades que ya te explicamos.

Ahora, si entendemos que por la simple razón de residir en México, tienes la obligación contribuir al estado, entonces es fácil deducir que es mejor declarar a tiempo para no adquirir problemas que simplemente no podrás evitar.

Historial crediticio.

El último beneficio de que quizá necesites procurar con mayor frecuencia, es el historial crediticio en limpio, debido a que el SAT te puede reportar en las centrales de riesgo con lo cual tu calificación no sería apta para recibir créditos o peor aún, no ser tenido/a en cuenta en los procesos de contratación laboral.

¿Cómo declarar sin declarar?

Existen dos salidas para hacer tu declaración anual sin que tengas que hacerla. Una es contratar a un contador con el que tienes que estar dedicado en revisar los ingresos, gastos, deducibles, sin embargo esto también demanda tiempo, en ocasiones altas sumas de dinero y bastante esfuerzo.

La segunda opción es automática y no te obliga a hacer el proceso de declaración, de hecho lo hace por ti en tiempo y forma.

Es Heru, una plataforma que se conecta al SAT para descargar tu información fiscal, luego contabiliza tus impuestos, los presenta al SAT y finalmente te entrega el acuse de tu declaración al día, pareciera mentira porque suena muy fácil pero esto es un poco de lo que dicen nuestros usuarios:

Lo único que debes hacer es descargar la aplicación en Play Store o App Store, ingresar con tu RFC y contraseña y listo, verás reflejados todos los datos de mes a mes sin que tengas que preocuparte por gestionar algo de esta engorrosa tarea.

Si quieres conocer más de Heru o necesitas una asesoría especializada, escríbenos AQUÍ un experto en declaraciones fiscales te está esperando.

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